En una noche de luz ausente
me aventuré a poseerte con todos mis sentidos,
me aventuré a conocer la extensión de tus caminos.
Adoré tus formas en un lecho de violetas y alelíes,
desbordó de tu cuerpo almíbar hecho sudor,
y enredado entre besos y texturas desataste el frenesí de poseernos de maneras
pasionales y extravagantes,
cuello a labios,
dientes a piernas,
cabello a manos.
Encendiste el fuego que ardía incontenible entre mis piernas
y siendo víctima y espectadora de las caricias que proporcionabas a mi piel
deleité mis ojos al verte caer preso entre mis pechos,
poseído por su sabor
extasiado de placer y de furor.
Versión Declamada
No hay comentarios:
Publicar un comentario