miércoles, 21 de marzo de 2012

Fotografía

Hoy vi tu fotografía, la tomé con mis manos y la estreché en mi pecho como si realmente se tratara de ti, quise sentir tu piel al rozar la ilusión de tu rostro que vive en este papel, pero fue en vano.

Cerré mis ojos, procuré concentrarme en tu sonrisa que aún se dibujaba a través de mis párpados y sólo entonces fui capaz de revivír tu aroma en mi nariz.

Regresaste a mí por algo más que un instante, regresaste hecho esencia y hecho aire para llenarme el pecho de emoción y ansiedad, regresaste para turbar mis cabellos y desordenarme las pecas que siempre vibran al saber de ti.

Te respiré profundo y lentamente, no quería detenerme.

Te juro que de no ser por mis pulmones mortales no te habría dejado escapar en ese suspiro.

Suspiro que no por nacer ajeno a mi voluntad deja de torturarme con tu recuerdo que baila en mi piel, erizada y herida por haberte dejado ir.

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