Roja es la
lengua que quema en la distancia,
porque no
recorre la piel
ni besa la
tierra que la inquieta.
Amarillo el
secreto de este sueño,
que se apodera
de mi vida, me envuelve
y transforma en
incontables rayos de tu luz.
Azul infinito
es el latir en nuestro pecho,
de vibrantes
sentimientos que desbordan la razón
Verde libertad
descubro entre tus brazos,
dulce amanecer
que nace de tus labios
y dejas caer
como las hojas en otoño sobre mi regazo.



