miércoles, 18 de junio de 2014

De Sonrisa Compleja

Hombre indomable y de sonrisa compleja,
encallado en mis orillas te encontré,
de las olas fuiste ofrenda.

Caminaste con señorío a lo largo de la bahía,
descubriendo con pies desnudos,
el misterio dorado de mi arena.

Más allá de mis blancas costas te aventuraste,
y la razón de tu presencia, 
bajo la falda de mi montaña ocultaste.

Elevaste tus inciensos colonizando ya mis cumbres,
alcanzando con tu aroma,
mis prístinos nevados.

Domador de briosos e incontenibles vientos,
que abandonaste tu cuerpo hacia el vacío.
De toda humanidad despojado caías.

Magma enardecido voló de mis volcanes,
rocas sangrantes y cráteres heridos
siguieron tu descenso, a la mar.

Ojos fijos en el cielo, aferrados a la sombra de mis nubes.

Inmolación divina.
Turbaste mi profundidad sin saber 
que allí renacerías.

domingo, 15 de junio de 2014

Versos Libres 4.0


  • Yo a usted no puedo amarlo en silencio ni con las piernas cerradas.
  • Ya conozco de memoria tu forma de tejerme telarañas.
  • Cuánta descortesía al marcharse usted sin permiso... de mi vida.
  • Si no me llamas amor descolgaré las estrellas de la habitación.
  • Definitivamente me quedo corta de palabras para explicar la alegría que me causan los gladiolos.
  • A veces la vida me cabe en tus manos.
  • Voy a humedecer tus labios con mi lengua.
  • Vamos a sobrevivir esta noche.
  • En algún maldito rincón se esconde el beso inconcluso.
  • Lo importante es que hay salud y muchos libros por leer.
  • No era amor, era sueño.
  • Hoy me vestiré como si me fuera a ver con usted, con una mano adelante y la otra atrás.
  • Venga y me coquetea despacito.
  • Susúrrame tus besos en mi espalda.
  • Los besos con un sutil sabor a cerveza me saben mejor.
  • Ahora sentir frío es sinónimo de soledad.
  • La delgada línea entre me entrego y me entretengo.
  • Más que tocar mi cuerpo, usted tocaba partes de mi y eso era amor. 
  • Lo mejor es disfrutar la vida con todos los sentidos, al final ya estamos sentenciados a muerte.
  • Dominando el fino arte de enfriar el corazón.
  • Porque después de todo mi pecho arde al atardecer.
  • De gargantas nudosas líbrame Señor.
  • Sólo vine a recordarte que estoy a un beso de distancia.
  • Te espero soñando, no me despiertes si no has venido a quedarte.
  • Por sobre todas las cosas me gusta usted y su manera de mostrarme el mundo.
  • Consúmeme con fuego en tus caricias.
  • Humedéceme la piel con tormenta de besos.
  • Perfúmame el cabello con deseos salvajes y animales.
  • Endúlzame el alma y ven a beber de mi esencia gota a gota.
  • Desnuda mi silencio con la astucia de tus versos.
  • Toca mis labios y proclámate mío, en esta noche hazme tuya y llévate el frío.
  • Préstame tu pecho para llamarlo hogar.
  • Desafías mis labios cuando me atrapas en la distancia de un abrazoy yo que soy frágil, dejo me vulneres la razón con tu mirada y tu sonrisa.
  • Bajo la sombra del pecado la hizo suya, acaricio la textura de su voz con su lengua, saboreó de pies a cabeza el cuerpo desnudo de su mujer.
  • Pensarte se me ha vuelto como las mordidas en la boca, duelen, pero siento la necesidad de pasar la lengua a ver si sigue abierta la herida.


jueves, 20 de febrero de 2014

Dulce y Efímero



Escucho pasos tras de mí, el ritmo de tu caminar es inconfundible.
Me alcanzas y sujetas mi cintura con firmeza y vanagloria. 
Dejas caer tus palabras de amor en mi cuello.
Resbalan presurosas buscando mis senos, danzando con la melodía de tu voz.
Dejo escapar mi risa nerviosa, esa que delata mis sentimientos con más claridad que las palabras.

Dulce y efímero instante de fragilidad que no vas a desperdiciar.

Mi piel erizada y vulnerable te aclama y desea. 
Tus dedos ágiles y ligeros se aventuran a explorarme.
Tiemblo y olvido respirar por un instante.
Atrapas el aliento de vida que se escapaba de mis labios con un beso. 
Susurras a mis pecas: Yo te tengo.

Mis piernas recobran su fuerza y mi sonrisa su valor. 
Me siento segura.
No te detienes en recorrerme y no quiero que lo hagas. 
Tengo la mirada fija en tus ojos y la ilusión puesta en que continúes.
Siento que te pertenezco por la propiedad con que te apoderas de mis piernas.
Soy vulnerable a cada una de tus caricias.

Imágen tomada de Internet

¿Vulnerable he dicho?

Sí, siento que me conoces.

Soy tu niña de ojos caramiel, aunque no lo sepas, aunque nunca te lo confiese.





Te beso con agonía y deseo, te beso la curva de tus labios y hago un caminito de allí hasta tu pecho.
Un caminito de amor que desemboca en tu cuello, éxtasis fulminante para mi lengua.
Y te escucho emocionarte cuando llego hasta allí. 
Contienes la respiración intentando controlarte y padeciendo la ansiedad de lo inminente.

Dulce y efímero instante de fragilidad que no voy a desperdiciar.