- Yo a usted no puedo amarlo en silencio ni con las piernas cerradas.
- Ya conozco de memoria tu forma de tejerme telarañas.
- Cuánta descortesía al marcharse usted sin permiso... de mi vida.
- Si no me llamas amor descolgaré las estrellas de la habitación.
- Definitivamente me quedo corta de palabras para explicar la alegría que me causan los gladiolos.
- A veces la vida me cabe en tus manos.
- Voy a humedecer tus labios con mi lengua.
- Vamos a sobrevivir esta noche.
- En algún maldito rincón se esconde el beso inconcluso.
- Lo importante es que hay salud y muchos libros por leer.
- No era amor, era sueño.
- Hoy me vestiré como si me fuera a ver con usted, con una mano adelante y la otra atrás.
- Venga y me coquetea despacito.
- Susúrrame tus besos en mi espalda.
- Los besos con un sutil sabor a cerveza me saben mejor.
- Ahora sentir frío es sinónimo de soledad.
- La delgada línea entre me entrego y me entretengo.
- Más que tocar mi cuerpo, usted tocaba partes de mi y eso era amor.
- Lo mejor es disfrutar la vida con todos los sentidos, al final ya estamos sentenciados a muerte.
- Dominando el fino arte de enfriar el corazón.
- Porque después de todo mi pecho arde al atardecer.
- De gargantas nudosas líbrame Señor.
- Sólo vine a recordarte que estoy a un beso de distancia.
- Te espero soñando, no me despiertes si no has venido a quedarte.
- Por sobre todas las cosas me gusta usted y su manera de mostrarme el mundo.
- Consúmeme con fuego en tus caricias.
- Humedéceme la piel con tormenta de besos.
- Perfúmame el cabello con deseos salvajes y animales.
- Endúlzame el alma y ven a beber de mi esencia gota a gota.
- Desnuda mi silencio con la astucia de tus versos.
- Toca mis labios y proclámate mío, en esta noche hazme tuya y llévate el frío.
- Préstame tu pecho para llamarlo hogar.
- Desafías mis labios cuando me atrapas en la distancia de un abrazoy yo que soy frágil, dejo me vulneres la razón con tu mirada y tu sonrisa.
- Bajo la sombra del pecado la hizo suya, acaricio la textura de su voz con su lengua, saboreó de pies a cabeza el cuerpo desnudo de su mujer.
- Pensarte se me ha vuelto como las mordidas en la boca, duelen, pero siento la necesidad de pasar la lengua a ver si sigue abierta la herida.
Busco la luz de mis cabellos, la picardía de mis pecas, lo suave de mis senos, el contraste caramelo cálido de mi blanco frío.
domingo, 15 de junio de 2014
Versos Libres 4.0
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