miércoles, 21 de marzo de 2012

Ausencia

En la penumbra siempre acogedora de mi habitación,
con el susurro incesante del viento en mi ventana.
En la ausencia pujante que hace doler tu recuerdo,
sueño con sentir el calor que me producen tus ojos incandescentes,
sueño con quebrantar mi soledad en destellos infinitos,
sueño con revivir tu presencia latente en mi pecho.

En el proceso de palidecer ante el momento más oscuro de la noche,
cuando el deseo manifiesto en su forma más pura se apodera de mí,
despierto agonizante ante la misma oscuridad que aún se refugia en mi habitación,
acompañada por un tímido rayo de luz que hiere y atraviesa el cristal de mi ventana.
Descubre mi erizada desnudez atada a esta cama,
libera las emociones que celosamente ocultaban mis manos,
se deslizan en los muros y se desvanecen en un último baile nocturno.
Anhelo que sea tu apacible voz lo que hayan ido a buscar

Derrotada por el frío que da la bienvenida a la madrugada,
descubro temores que arden sólo cuando estás ausente.
Temo acostumbrar a mi piel a vivir sin tus versos enamorados,
temo enseñar a mis labios a cortar solos el aire de un beso congelado,
temo opacar la esencia que emana de tu respiración susurrante.
Quiero desgarrar estas sensaciones que ahogan mi tranquilidad,
olvidar las incontables dudas que me envuelven como la niebla más densa.

¡Ah!
¡Voy a detenerme a hilar este desordenado tejido de pensamientos!

Enciendo las velas y entre sombras veo tu silueta besar mis temores.
Se escapan lágrimas cálidas que ruedan lentamente hacia mi cuello,
plantas en mí un suspiro largo y pronunciado que pone fin al monólogo que crecía en mi cabeza.

Pronto, el silencio de mi almohada regresa con sueños ansiosos de recorrer tus secretos.
Sucumbo rendida en pensamientos entrecortados e incompletos que me piden a gritos los despida esta noche.

Perdí la noción del tiempo.

Esta vez la brisa que entra por mi ventana trae un aroma que se respira diferente,
trae nuevas que despiertan mis ilusiones enredadas y este deseo incontrolable de volverte a ver.




 Versión Declamada



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